El Espectro
Base Info
- ChapterBase Game
- Difficulty
- Speed115%4.6 m/s
Perks
Feature
Un asesino sigiloso, capaz de ocultarse y de reaparecer haciendo sonar su Campana gimiente.
Sus ventajas personales Depredación, Sabueso de sangre e Hijo de las sombras le proporcionan habilidades adicionales para buscar a los sobrevivientes hasta dar con ellos, lo que lo convierte en un cazador muy eficaz.
Sus ventajas personales Depredación, Sabueso de sangre e Hijo de las sombras le proporcionan habilidades adicionales para buscar a los sobrevivientes hasta dar con ellos, lo que lo convierte en un cazador muy eficaz.
Skill
Campana gimiente
Una pesada campana de hierro fundido, impregnada de poderes ancestrales. Permite a la persona que la use acceder al mundo espiritual y desplazarse por él.
CAMPANA GIMIENTE
Mantén presionado el botón de poder para ocultarte. Mantén presionado una vez más el botón de poder para reaparecer, así aumentarás la velocidad durante 1 segundo. La Campana gimiente se puede oír desde una distancia de 24 metros.
Ocultarse
Mientras está oculto, el Espectro tendrá un aumento de velocidad de movimiento, invisibilidad casi completa, y el efecto de estado Indetectable. El Espectro no atacará mientras se oculta, pero podrá interactuar con los objetos del entorno. La exposición a la luz brillante obliga al Espectro a reaparecer de forma automática.
CAMPANA GIMIENTE
Mantén presionado el botón de poder para ocultarte. Mantén presionado una vez más el botón de poder para reaparecer, así aumentarás la velocidad durante 1 segundo. La Campana gimiente se puede oír desde una distancia de 24 metros.
Ocultarse
Mientras está oculto, el Espectro tendrá un aumento de velocidad de movimiento, invisibilidad casi completa, y el efecto de estado Indetectable. El Espectro no atacará mientras se oculta, pero podrá interactuar con los objetos del entorno. La exposición a la luz brillante obliga al Espectro a reaparecer de forma automática.
Story
Philip Ojomo llegó a los Estados Unidos sin más equipaje que la esperanza de un nuevo comienzo. Se alegró mucho cuando le ofrecieron un trabajo en el desguace Autohaven. Se trataba de un pequeño cementerio de automóviles donde los policías sobornados hacían la vista gorda con los negocios turbios que se hacían allí. A Ojomo no le importaba. Había sido testigo de actividades criminales en su país, pero mientras no lo implicasen a él, no se metía en problemas. Se limitaba a arreglar coches y a controlar la compactadora. Eso lo hacía muy bien. Entraba un coche y salía un pequeño cubo de metal.
No fue hasta un día gris en el que, con gran sorpresa, vio sangre que brotaba de uno de los coches sin comprimir. Cuando abrió el maletero, vio a un joven amordazado, maniatado y con una mirada aterrada. Ojomo liberó al chico, que empezó a correr unos metros hasta que el jefe de Ojomo lo detuvo y le rajó la garganta. Cuando Ojomo le pidió explicaciones, este le contó que todo este tiempo había estado trabajando como verdugo, ya que casi todos los coches tenían a alguien dentro y se trataba de un "servicio" más que el desguace proporcionaba a ciertos "clientes". Ojomo perdió los estribos y se puso furioso. Tiró a su jefe a la compactadora y dejó que lo aplastase. Como la cabeza había quedado fuera, Ojomo la agarró y la separó del cuerpo, sacando la espina dorsal al mismo tiempo. A continuación se marchó y nadie volvió a verlo.
No fue hasta un día gris en el que, con gran sorpresa, vio sangre que brotaba de uno de los coches sin comprimir. Cuando abrió el maletero, vio a un joven amordazado, maniatado y con una mirada aterrada. Ojomo liberó al chico, que empezó a correr unos metros hasta que el jefe de Ojomo lo detuvo y le rajó la garganta. Cuando Ojomo le pidió explicaciones, este le contó que todo este tiempo había estado trabajando como verdugo, ya que casi todos los coches tenían a alguien dentro y se trataba de un "servicio" más que el desguace proporcionaba a ciertos "clientes". Ojomo perdió los estribos y se puso furioso. Tiró a su jefe a la compactadora y dejó que lo aplastase. Como la cabeza había quedado fuera, Ojomo la agarró y la separó del cuerpo, sacando la espina dorsal al mismo tiempo. A continuación se marchó y nadie volvió a verlo.