Haddie Kaur
Base Info
- ChapterCapítulo Roots of Dread
Perks
Feature
Haddie es una locutora de pódcast valiente y firme, que puede ver y percibir lugares donde ha habido mucho sufrimiento, a los que llama Superposiciones.
Sus ventajas personales, Enfoque interno, Manifiesto residual y Demasiado entusiasta le permiten rastrear sobrevivientes y asesinos después de un ataque, usar las linternas con mayor eficacia y reparar generadores con mayor efectividad.
Sus ventajas personales, Enfoque interno, Manifiesto residual y Demasiado entusiasta le permiten rastrear sobrevivientes y asesinos después de un ataque, usar las linternas con mayor eficacia y reparar generadores con mayor efectividad.
Story
Haddie pasó su juventud en un hogar lleno de amor. Su madre, la profesora Basant Kaur, recorrió el mundo para enseñar ciencia agrícola en una universidad en Trois-Rivières, Quebec. Su padre, Rajan Singh, alcanzó un notable éxito con un negocio de catering en el pequeño pueblo quebequés. Su casa era un constante torbellino de maravillosos aromas de comino, chiles, masala, cardamomo y pan naan fresco y humeante sacado de un horno tandur. Sus primeros recuerdos estaban repletos de historias de la India, y en su décimo cumpleaños, sus padres le prometieron visitar Punjab justo después de Año Nuevo.
Durante la temporada navideña, sus padres fueron a una fiesta con sus amigos más cercanos, Marise y Francois Rois. Cuando Haddie llamó a sus padres para decirles que se sentía mal, se fueron a toda prisa. Mientras conducía por las carreteras sinuosas y cubiertas de nieve de la zona rural de Quebec, Rajan perdió el control del auto y terminó en un bosque gélido y nudoso. Pasaron dos días antes de que encontraran sus cuerpos atrapados en el vehículo. Mientras la fiebre de Haddie disminuía, la policía llegó a su puerta para decirle que no habían sufrido. Pero Haddie tenía edad suficiente para saber que la policía solo estaba siendo amable. A la mañana siguiente, se despertó con el cabello blanco y una pregunta que la atormentaría por el resto de su vida.
Los Rois se hicieron cargo de ella, haciendo todo lo posible para llenar el vacío que sus padres habían dejado. A pesar de la enorme pérdida, Haddie se encontraba una vez más rodeada de amor: el amor que sus padres adoptivos tenían por su hijo Jordan y el amor que los tres tenían por ella. Pero el trauma de perder a sus padres parecía revelar algo dentro de ella. Comenzó a ver cosas que nadie más podía ver; cosas horribles, anormales e inexplicables. Una serie de apariciones la atormentaban en clase, en casa y en la cama. Sus gritos inesperados le valieron el apodo de "Haddie del infierno", cosa que empeoró su distanciamiento y angustia. Haddie, que alguna vez fue una niña alegre y sociable, se aisló del mundo.
Con el tiempo, se dio cuenta que sus siniestras habilidades solo se activaban en ciertas zonas, zonas oscuras. Era como si hubiera lugares en el mundo donde otra dimensión se mezclara de alguna forma con la nuestra. Jordan llamó a estas zonas que se cruzaban "superposiciones", las cuales parecían darle a Haddie una visión completa de un mundo oscuro y sombrío sacado de una historia de terror cósmico. Cuando Haddie se graduó de la preparatoria, sintió un impulso inexplicable de descubrir quiénes eran sus padres. Para recaudar dinero para un viaje a la India, su hermano Jordan sugirió que usaran sus habilidades para explorar y documentar todos los lugares embrujados de Quebec, comenzando con un asilo embrujado. En el Instituto Dorea, Haddie pudo ver y escuchar recuerdos residuales... pacientes, doctores y mucho más.
Mientras registraba sus impresiones en el instituto, llamó despreocupadamente a la dimensión invasora "la Devastación", ya que no solo la abordaba con recuerdos de todas las épocas y lugares, sino que también daba la sensación de alimentarse de energía psíquica. Percibió que la Devastación era un mosaico viviente de sufrimiento humano que lentamente corrompía y devoraba al mundo. Concluyó que necesitaban investigar más para ver si su hipótesis era verdad.
Jordan le mostró las imágenes y grabaciones a su tío Stefan, quien los ayudó a convertir lo que habían documentado en una serie web. A pocos días de subir el primer episodio, Devastación del abismo se convirtió en un éxito viral. Los seguidores de crímenes reales, cazadores de fantasmas y escépticos inundaron los comentarios con sus propias teorías de lo que ella experimentaba. Stefan se hizo cargo de la producción, y en poco tiempo, le entregó a Haddie su primer cheque como locutora profesional de pódcast.
Ahora que contaba con un presupuesto de trabajo, Haddie consiguió investigar los lugares más embrujados del mundo en busca de respuestas sobre la Devastación. Sus investigaciones la llevaron a una isla apartada donde, en una ocasión, un pueblo entero desapareció misteriosamente, dejando docenas de casas vacías. Jamás había sentido una influencia tan fuerte de la Devastación como ocurrió aquí. Emanaba sufrimiento y crueldad y oscuridad reprimida.
Haddie absorbió las emociones del pueblo fantasma y cerró los ojos. Tras calmarse y silenciar su mente, comenzó a escuchar gritos, llantos guturales y quejidos. Cuando volvió a abrir los ojos, pudo ver los brillantes y anaranjados recuerdos residuales de personas matándose entre ellas en el barro y la lluvia. Entonces todo desapareció cuando una versión mucho más vieja de su hermanastro le hizo señas desde una de las casas. Fue tras él solo para detenerse repentinamente al darse cuenta de que la Devastación jugaba con sus emociones, la engañaba y la hacía ver cosas que no podían ser reales.
El encuentro por poco y hace que Haddie dejara por completo el proyecto, pero ahora era la piedra angular para una compañía que alimentaba a su familia. Su tío Stefan siguió haciendo una lista de sitios para visitar, y tras un viaje personal de mochilera por toda la India, Haddie continuó sometiéndose a los horrores de la Devastación.
Luego, mientras investigaba un búnker embrujado de la Segunda Guerra Mundial en los Alpes, Haddie escuchó a alguien clamar débilmente por ayuda en Punjabi. La nieve azotaba el búnker justo cuando un túnel se abría repentinamente a un bosque cubierto de nieve. Una bocina resonó en la distancia y se desvaneció. Vio el brillo de luces rojas a través de un muro de nieve y sintió cómo su corazón se detenía mientras corría a un abollado auto azul atrapado entre dos enormes pinos. A través del parabrisas roto, vio los cuerpos de sus padres atrapados en charcos de sangre congelada.
Haddie entrecerró los ojos y vio nubes diminutas de vapor que flotaban de sus temblorosos labios azules. Con una profunda sensación de urgencia, se apresuró al sitio del accidente haciendo todo lo posible para abrirse paso a empujones, jalones y patadas. Todo fue en vano. Mientras les gritaba que lamentaba haberse sentido mal y que el accidente era culpa suya, sus ojos se abrieron rápidamente y, al unísono, respondieron a la pregunta que relacionaba su vida con sus muertes.
Sí... Beti... sí sufrimos...
Con un grito terrible, Haddie cayó en la nieve a la vez que unos rizos de hielo la envolvían y la llevaban a un mundo de oscuridad sin fin.
Durante la temporada navideña, sus padres fueron a una fiesta con sus amigos más cercanos, Marise y Francois Rois. Cuando Haddie llamó a sus padres para decirles que se sentía mal, se fueron a toda prisa. Mientras conducía por las carreteras sinuosas y cubiertas de nieve de la zona rural de Quebec, Rajan perdió el control del auto y terminó en un bosque gélido y nudoso. Pasaron dos días antes de que encontraran sus cuerpos atrapados en el vehículo. Mientras la fiebre de Haddie disminuía, la policía llegó a su puerta para decirle que no habían sufrido. Pero Haddie tenía edad suficiente para saber que la policía solo estaba siendo amable. A la mañana siguiente, se despertó con el cabello blanco y una pregunta que la atormentaría por el resto de su vida.
Los Rois se hicieron cargo de ella, haciendo todo lo posible para llenar el vacío que sus padres habían dejado. A pesar de la enorme pérdida, Haddie se encontraba una vez más rodeada de amor: el amor que sus padres adoptivos tenían por su hijo Jordan y el amor que los tres tenían por ella. Pero el trauma de perder a sus padres parecía revelar algo dentro de ella. Comenzó a ver cosas que nadie más podía ver; cosas horribles, anormales e inexplicables. Una serie de apariciones la atormentaban en clase, en casa y en la cama. Sus gritos inesperados le valieron el apodo de "Haddie del infierno", cosa que empeoró su distanciamiento y angustia. Haddie, que alguna vez fue una niña alegre y sociable, se aisló del mundo.
Con el tiempo, se dio cuenta que sus siniestras habilidades solo se activaban en ciertas zonas, zonas oscuras. Era como si hubiera lugares en el mundo donde otra dimensión se mezclara de alguna forma con la nuestra. Jordan llamó a estas zonas que se cruzaban "superposiciones", las cuales parecían darle a Haddie una visión completa de un mundo oscuro y sombrío sacado de una historia de terror cósmico. Cuando Haddie se graduó de la preparatoria, sintió un impulso inexplicable de descubrir quiénes eran sus padres. Para recaudar dinero para un viaje a la India, su hermano Jordan sugirió que usaran sus habilidades para explorar y documentar todos los lugares embrujados de Quebec, comenzando con un asilo embrujado. En el Instituto Dorea, Haddie pudo ver y escuchar recuerdos residuales... pacientes, doctores y mucho más.
Mientras registraba sus impresiones en el instituto, llamó despreocupadamente a la dimensión invasora "la Devastación", ya que no solo la abordaba con recuerdos de todas las épocas y lugares, sino que también daba la sensación de alimentarse de energía psíquica. Percibió que la Devastación era un mosaico viviente de sufrimiento humano que lentamente corrompía y devoraba al mundo. Concluyó que necesitaban investigar más para ver si su hipótesis era verdad.
Jordan le mostró las imágenes y grabaciones a su tío Stefan, quien los ayudó a convertir lo que habían documentado en una serie web. A pocos días de subir el primer episodio, Devastación del abismo se convirtió en un éxito viral. Los seguidores de crímenes reales, cazadores de fantasmas y escépticos inundaron los comentarios con sus propias teorías de lo que ella experimentaba. Stefan se hizo cargo de la producción, y en poco tiempo, le entregó a Haddie su primer cheque como locutora profesional de pódcast.
Ahora que contaba con un presupuesto de trabajo, Haddie consiguió investigar los lugares más embrujados del mundo en busca de respuestas sobre la Devastación. Sus investigaciones la llevaron a una isla apartada donde, en una ocasión, un pueblo entero desapareció misteriosamente, dejando docenas de casas vacías. Jamás había sentido una influencia tan fuerte de la Devastación como ocurrió aquí. Emanaba sufrimiento y crueldad y oscuridad reprimida.
Haddie absorbió las emociones del pueblo fantasma y cerró los ojos. Tras calmarse y silenciar su mente, comenzó a escuchar gritos, llantos guturales y quejidos. Cuando volvió a abrir los ojos, pudo ver los brillantes y anaranjados recuerdos residuales de personas matándose entre ellas en el barro y la lluvia. Entonces todo desapareció cuando una versión mucho más vieja de su hermanastro le hizo señas desde una de las casas. Fue tras él solo para detenerse repentinamente al darse cuenta de que la Devastación jugaba con sus emociones, la engañaba y la hacía ver cosas que no podían ser reales.
El encuentro por poco y hace que Haddie dejara por completo el proyecto, pero ahora era la piedra angular para una compañía que alimentaba a su familia. Su tío Stefan siguió haciendo una lista de sitios para visitar, y tras un viaje personal de mochilera por toda la India, Haddie continuó sometiéndose a los horrores de la Devastación.
Luego, mientras investigaba un búnker embrujado de la Segunda Guerra Mundial en los Alpes, Haddie escuchó a alguien clamar débilmente por ayuda en Punjabi. La nieve azotaba el búnker justo cuando un túnel se abría repentinamente a un bosque cubierto de nieve. Una bocina resonó en la distancia y se desvaneció. Vio el brillo de luces rojas a través de un muro de nieve y sintió cómo su corazón se detenía mientras corría a un abollado auto azul atrapado entre dos enormes pinos. A través del parabrisas roto, vio los cuerpos de sus padres atrapados en charcos de sangre congelada.
Haddie entrecerró los ojos y vio nubes diminutas de vapor que flotaban de sus temblorosos labios azules. Con una profunda sensación de urgencia, se apresuró al sitio del accidente haciendo todo lo posible para abrirse paso a empujones, jalones y patadas. Todo fue en vano. Mientras les gritaba que lamentaba haberse sentido mal y que el accidente era culpa suya, sus ojos se abrieron rápidamente y, al unísono, respondieron a la pregunta que relacionaba su vida con sus muertes.
Sí... Beti... sí sufrimos...
Con un grito terrible, Haddie cayó en la nieve a la vez que unos rizos de hielo la envolvían y la llevaban a un mundo de oscuridad sin fin.