Yui Kimura
Base Info
- ChapterCapítulo Cursed Legacy
Perks
Feature
Una corredora experimentada, capaz de conseguir beneficios para ella y sus compañeros sobrevivientes en las situaciones más adversas.
Sus ventajas personales, Golpe de suerte, Por cualquier medio y Fuga, le permiten cubrir sus rastros de sangre, restablecer las tarimas usadas y ayudar a los sobrevivientes indefensos.
Sus ventajas personales, Golpe de suerte, Por cualquier medio y Fuga, le permiten cubrir sus rastros de sangre, restablecer las tarimas usadas y ayudar a los sobrevivientes indefensos.
Story
A pesar de su educación tradicional, Yui Kimura participó en carreras de motonetas en Hida, su ciudad natal, donde se ganó la reputación de conseguir lo imposible aún con muy poco. Su padre hizo su máximo esfuerzo por alejarla de las actividades que él consideró que eran masculinas, pero su abuela le compartió en secreto los manuales y notas de ingeniería de su abuelo sobre motores de autos y motocicletas. Yui leyó los manuales de su abuelo y aprendió rápidamente. No sólo fue capaz de darle mantenimiento a su motoneta, sino que también modificó el motor para poder competir contra chicos mayores en eventos de motocross. Portando en su brazo la cinta "hachimaki de la buena suerte", que perteneció a su abuelo, compitió contra los chicos locales quienes, al no poder seguirle el paso, planearon en conjunto su derrota. Sin embargo, no tuvieron suerte, pues Yui los superó en todo momento y se convirtió en la sensación para sus amigos. Cuando llegó la hora de solicitar el ingreso a la escuela, Yui se armó de valor y le confesó a su padre su sueño por las competencias de motocicletas. Hubo una disputa y cuando Yui se negó a recibir una formación adecuada, su padre sintió una profunda pena y le dijo que ya no sería recibida en su hogar. Con gran pesar, Yui se marchó a Nagoya con las bendiciones y los ahorros de su abuela.
Nagoya no era como Yui esperaba. Sólo podía conseguir puestos iniciales de oficina o trabajos básicos como recepcionista. Con lo último que le quedaba del dinero que le dio su abuela, compró una motocicleta de carreras y compitió en eventos ilegales en las calles, donde ganó más dinero del que jamás había visto. Los rumores sobre su valentía y ágiles reflejos se esparcieron rápidamente, y pronto contó con un séquito de chicas motociclistas que vestían el color rosa característico de Yui. Además de la banda de seguidores, Yui se percató de que alguien la acechaba desde las sombras. Cuando se dio cuenta de que le robaron su cinta de la suerte en su departamento, reportó este hecho a la policía, pero los oficiales solo se rieron y desestimaron la situación al alegar que probablemente su acosador sería un buen tipo y que incluso hasta terminaría casándose con él dentro de poco.
Una noche, Yui volvió a casa y encontró al acosador allí adentro, revisando sus pertenencias. Él no la había visto y Yui no sabía qué debía hacer al respecto, pero no pudo soportar que él estuviera hurgando entre su ropa, así que le gritó que se largara. Empuñando un cuchillo, el hombre volteó hacia ella y se lanzó en su dirección. Yui evadió el ataque, él golpeó la pared y dejó caer el arma; y sin pensarlo, la chica lo derribó. Rodaron por el suelo mientras se atacaban salvajemente. Yui recibió más golpes de los que había sentido durante las carreras de motoneta en Shirakawa. Con una explosión de adrenalina, logró superar a su acosador, tomó el cuchillo del suelo y sostuvo el filo contra el cuello del hombre.
Cuando los policías llegaron a su departamento, se llevaron al acosador y trasladaron de urgencia a Yui al hospital para tratar sus lesiones. Las radiografías mostraron que se había roto un brazo y un pie en varias partes. No pasó mucho antes de que apareciera cada integrante de su banda, y en conjunto ayudaron a pagar los gastos médicos. La rehabilitación fue dura, pero Yui nunca se rindió y con el apoyo de su banda volvió a estar lista para correr. En la primera carrera de Yui tras el ataque, su banda le obsequió una nueva cinta hachimaki rosa en donde escribieron mensajes de ánimo y buena suerte. Yui prometió que ayudaría a otras mujeres con lo obtenido de sus triunfos y su influencia. Cumpliendo su palabra, su banda se llamó "Sakura 7" y sus integrantes portaron hachimakis rosas como símbolo de unidad y apoyo para las mujeres que necesitaran ayuda contra los acosadores o agresores.
La banda Sakura 7 creció más allá de sus 7 miembros y el característico color rosa de Yui se volvió sinónimo del empoderamiento femenino. Durante las carreras callejeras, las mujeres se amontonaban para apoyarla, y tras ganar siete carreras consecutivas, llamó la atención de un patrocinador. No sólo consiguió un puesto en el Campeonato de Motociclismo de Japón, sino que fue la mujer más joven en competir y ganar en el prestigioso evento. Al poco tiempo se triplicó su patrocinio, así como los integrantes de su banda. No obstante, todo se detuvo de manera repentina durante las carreras callejeras ilegales de TK3 (Tokyo Kick 3000). Yui llevaba la delantera hasta que la envolvió una niebla anormal que parecía haber salido de la nada. Perpleja, detuvo su moto y bajó de ella. En ese instante se dio cuenta de que ya no estaba en Tokio.
Nagoya no era como Yui esperaba. Sólo podía conseguir puestos iniciales de oficina o trabajos básicos como recepcionista. Con lo último que le quedaba del dinero que le dio su abuela, compró una motocicleta de carreras y compitió en eventos ilegales en las calles, donde ganó más dinero del que jamás había visto. Los rumores sobre su valentía y ágiles reflejos se esparcieron rápidamente, y pronto contó con un séquito de chicas motociclistas que vestían el color rosa característico de Yui. Además de la banda de seguidores, Yui se percató de que alguien la acechaba desde las sombras. Cuando se dio cuenta de que le robaron su cinta de la suerte en su departamento, reportó este hecho a la policía, pero los oficiales solo se rieron y desestimaron la situación al alegar que probablemente su acosador sería un buen tipo y que incluso hasta terminaría casándose con él dentro de poco.
Una noche, Yui volvió a casa y encontró al acosador allí adentro, revisando sus pertenencias. Él no la había visto y Yui no sabía qué debía hacer al respecto, pero no pudo soportar que él estuviera hurgando entre su ropa, así que le gritó que se largara. Empuñando un cuchillo, el hombre volteó hacia ella y se lanzó en su dirección. Yui evadió el ataque, él golpeó la pared y dejó caer el arma; y sin pensarlo, la chica lo derribó. Rodaron por el suelo mientras se atacaban salvajemente. Yui recibió más golpes de los que había sentido durante las carreras de motoneta en Shirakawa. Con una explosión de adrenalina, logró superar a su acosador, tomó el cuchillo del suelo y sostuvo el filo contra el cuello del hombre.
Cuando los policías llegaron a su departamento, se llevaron al acosador y trasladaron de urgencia a Yui al hospital para tratar sus lesiones. Las radiografías mostraron que se había roto un brazo y un pie en varias partes. No pasó mucho antes de que apareciera cada integrante de su banda, y en conjunto ayudaron a pagar los gastos médicos. La rehabilitación fue dura, pero Yui nunca se rindió y con el apoyo de su banda volvió a estar lista para correr. En la primera carrera de Yui tras el ataque, su banda le obsequió una nueva cinta hachimaki rosa en donde escribieron mensajes de ánimo y buena suerte. Yui prometió que ayudaría a otras mujeres con lo obtenido de sus triunfos y su influencia. Cumpliendo su palabra, su banda se llamó "Sakura 7" y sus integrantes portaron hachimakis rosas como símbolo de unidad y apoyo para las mujeres que necesitaran ayuda contra los acosadores o agresores.
La banda Sakura 7 creció más allá de sus 7 miembros y el característico color rosa de Yui se volvió sinónimo del empoderamiento femenino. Durante las carreras callejeras, las mujeres se amontonaban para apoyarla, y tras ganar siete carreras consecutivas, llamó la atención de un patrocinador. No sólo consiguió un puesto en el Campeonato de Motociclismo de Japón, sino que fue la mujer más joven en competir y ganar en el prestigioso evento. Al poco tiempo se triplicó su patrocinio, así como los integrantes de su banda. No obstante, todo se detuvo de manera repentina durante las carreras callejeras ilegales de TK3 (Tokyo Kick 3000). Yui llevaba la delantera hasta que la envolvió una niebla anormal que parecía haber salido de la nada. Perpleja, detuvo su moto y bajó de ella. En ese instante se dio cuenta de que ya no estaba en Tokio.