Yun-Jin Lee
Base Info
- ChapterCapítulo All Kill
Perks
Feature
Una productora musical que solo se preocupa por sí misma y que es capaz de progresar en estos tiempos turbulentos.
Sus ventajas personales, Vía rápida, Éxito arrollador, y Autopreservación, le permiten mejorar sus habilidades cuando dañan a otros y escapar rápidamente de una persecución.
Sus ventajas personales, Vía rápida, Éxito arrollador, y Autopreservación, le permiten mejorar sus habilidades cuando dañan a otros y escapar rápidamente de una persecución.
Story
Persistente y ambiciosa, Yun-Jin creció en la pobreza y encontró el éxito en la industria musical tras años de esfuerzo y sacrificio.
A Yun-Jin le fascinaban los sonidos desde niña: imitaba los tambores y golpeaba las teclas del piano. Pero cuando cumplió diez años, perdió todos sus instrumentos. Su familia estaba muy endeudada y se atrasaron en los pagos. Los acreedores se llevaron todo lo que tenían, incluida la casa. Yun-Jin presenció esto con su hermanita de cuatro años que lloraba en sus brazos. La familia se mudó a un sótano de dos habitaciones y sin ventanas. Sus padres trabajaban todo el día y Yun-Jin se hizo cargo de su hermana. Yun-Jin le cantaba todas las noches hasta que se dormían.
Cuando tuvo diecisiete años, el reconocido sello discográfico Mightee One Entertainment visitó su escuela en busca de talento. La rechazaron como candidata a idol, pero consiguió una pasantía no remunerada en el estudio. Durante los siguientes años, creó algunos de los mayores éxitos del estudio sin recibir crédito o reconocimiento. Para llamar la atención, se dejó ver en público con un estilo extravagante y puso fragmentos de sonidos en sus canciones que repetían su nombre artístico: Magnum Opus. Los y las fans empezaron a reconocer sus canciones y así se convirtió en productora de NO SPIN, una banda juvenil sin talento que requería su toque especial.
Insatisfecha con el sonido comercial de NO SPIN, buscó darle el toque rebelde que le faltaba a la banda para despegar. Por medio de sus contactos en los concursos de talentos, dio con el sonido crudo y provocador de Ji-Woon Hak. Relanzó a NO SPIN con Ji-Woon como su más reciente incorporación. En pocas horas, su primer video se volvió una sensación viral.
Su éxito afianzó la reputación de Yun-Jin como una productora astuta. Vestida con atuendos de alta costura para atender a eventos exclusivos, la dura y miserable infancia de Yun-Jin parecía un pasado lejano. Se mudó a un penthouse y cenaba con celebridades en restaurantes de lujo con vistas deslumbrantes de Seúl.
El éxito del primer álbum rompió récords, así que el segundo álbum de NO SPIN debía ser mejor. Mientras grababan las pistas nuevas, la alarma de incendios se activó de repente. Preocupada por su seguridad, Yun-Jin se apresuró a evacuar el edificio y se adelantó al resto del personal lento. Cuando salió corriendo a la calle, descubrió que los integrantes de NO SPIN no estaban entre la multitud que tosía. Un muro de fuego rodeó el edificio para luego ser aplacado lentamente por chorros de mangueras.
Todos los integrantes de NO SPIN perecieron en el incendio, salvo uno: Ji-Woon. El álbum estaba arruinado. La banda estaba acabada. Ella sería olvidada y Ji-Woon se consumiría como instructor de aspirantes a idol. Pero Yun-Jin se rehusó a convertirse en víctima y quedarse de brazos cruzados mientras los buitres devoraban todo lo que era suyo.
Creó nuevas pistas para relanzar la carrera de Ji-Woon a espaldas de Mightee One Entertainment. Lo impulsó a usar su pena para crear canciones que exploraran los dolores de la pérdida repentina. El video musical mostraba a Ji-Woon despidiéndose de cada integrante de NO SPIN. Yun-Jin tuvo la grandiosa idea de lanzar la canción bajo el nuevo nombre artístico de Ji-Woon: el Embaucador. Encarnaría tanto el miedo como el asombro, como los legendarios espíritus dokkaebi.
La canción de Ji-Woon se convirtió en un fenómeno mundial, y los temas universales de angustia y culpa que abordaba resonaron en todas partes. Juntos, Yun-Jin y el Embaucador salieron de gira por el mundo. Lograron un éxito total en cada parada. Pero también se desató una serie de asesinatos perturbadores. Esa conexión perturbó a Yun-Jin cuando se dio cuenta de que las fechas de la gira coincidían con las de la muerte de las víctimas. Tras la pérdida de NO SPIN, Yun-Jin estaba intranquila y preocupada por proteger a su artista, así que reforzó la seguridad del Embaucador. ¿Qué tal si el asesino serial era un fanático obsesionado con el Embaucador, inspirado por sus canciones mórbidas?
Al regresar a Seúl, Yun-Jin trabajó con Ji-Woon en su nuevo material. Al entrar al estudio poco antes del amanecer, le sorprendió ver que Ji-Woon ya estaba ahí. Se veía agotado, como si hubiera trabajado toda la noche. Cuando Yun-Ji escuchó la pista que Ji-Woon grabó, se encontró con una extraña introducción con gritos y percusión. Era demasiado experimental para su gusto.
Una semana después se reportó otra muerte. El cuerpo mostraba signos de tortura y estaba dispuesto de la misma manera extravagante que los asesinatos anteriores. Esta vez tenía unas mancuernillas de diamante clavadas en los ojos. Al día siguiente, el rostro de la víctima apareció en todos los canales de televisión. En un video tomado de las redes sociales de la víctima, se le veía gritando con sorpresa cuando su novio le dio un pastel de cumpleaños con forma de corazón. A Yun-Jin se le revolvió el estómago. Esa voz. Le resultaba tan familiar. Pero nunca había conocido a la víctima.
A la mañana siguiente, el corazón de Yun-Jin se detuvo al escuchar la pista inicial del Embaucador. Los gritos en su canción coincidían con los de la víctima. ¿Acaso extrajo el audio del video de cumpleaños de la víctima? No, imposible; él grabó esa canción antes de que el asesinato se reportara. Yun-Jin miró a Ji-Woon a través del vidrio de la cabina. Él era el único sobreviviente de NO SPIN. Los demás habían muerto. Sin mencionar que los extraños asesinatos coincidían con las fechas de su gira. Los rastros de muerte parecían apuntar... a él.
Si él causó esto, no sobreviviría al escándalo. Ningún artista lo haría. La carrera de Yun-Jin, no, su vida se acabaría. Todo lo que tenía sería destruido. Una oleada de náuseas la invadió. Corrió al baño con el corazón acelerado. Miles de pensamientos ardían en su mente mientras lavaba su rostro con agua fría. Tenía que haber una explicación más sencilla. Tal vez estaba cansada por tanto trabajo. O tal vez estaba dudando de su propio éxito. Su mente estaba creando esta sospecha solo porque es más fácil creer en la tragedia que en el éxito. Todo estaba en su cabeza. Regresó al estudio de grabación, dispuesta a dejar todas sus preocupaciones atrás.
Algunos meses después, los ejecutivos de Mightee One Entertainment comenzaron a presionarla. Las regalías estaban descendiendo y culparon al Embaucador por esto, ya que reprobaban la presencia de temáticas violentas en sus canciones y los juegos de cuchillos que acompañaban sus actuaciones en vivo. Aunque Yun-Jin estaba furiosa de que usaran a su artista como chivo expiatorio, estaba de acuerdo en que el sonido de Ji-Woon era demasiado particular como para generar ganancias. Le dijo a Ji-Woon que intentó defenderlo, pero la sobrepasaron. Dada su furia inicial, Ji-Woon creyó que ella estaba de su lado. Les dieron tres meses para crear y presentarles el nuevo éxito de Mightee One.
Los meses pasaron volando y llegó el momento de que Yun-Jin se sentara junto a los ejecutivos para su presentación privada. Tenía confianza en su canción, pero en cuanto comenzó la música, supo que algo andaba mal.
Un humo espeso y maloliente invadió la habitación. Yun-Jin tosió y no podía respirar. Pero cuanto más tosía, más humo inhalaba. Su cuerpo se hundió en la silla, sus extremidades cayeron pesadas y adormecidas, y sus ojos se abrieron hasta dolerle al ver con terror como la pesadilla cobraba vida.
El Embaucador era un torbellino de sangre que cortaba, acuchillaba y despedazaba brazos y piernas. Los ejecutivos eran troceados como carne. No podían huir. Al igual que Yun-Jin, estaban paralizados. Una ira incontenible creció en su pecho. ¿Cómo pudo dudar de su instinto? El incendio. Los asesinatos durante la gira. Fue él. Siempre lo había sido. Y lo sabía desde un principio. Ahora su carrera estaba terminada, al igual que Mightee One. Todos aquellos con quienes había trabajado, sus colegas, sus amigos, morían ante sus ojos. Otra vez le arrebataban todo lo que tenía.
No, no lo podía permitir. Ji-Woon pagaría por lo que hizo. Viviría en carne propia su sufrimiento. De repente, espirales oscuros de niebla negra emergieron del suelo y se encontró... en otro lugar.
Un brillo la encegueció. La luz de un reflector la alumbró en la oscuridad. Una multitud coreó su nombre. "¡Magnum Opus! Magnum Opus!".
Sonrió, dándole la bienvenida a su oscuridad interior.
A Yun-Jin le fascinaban los sonidos desde niña: imitaba los tambores y golpeaba las teclas del piano. Pero cuando cumplió diez años, perdió todos sus instrumentos. Su familia estaba muy endeudada y se atrasaron en los pagos. Los acreedores se llevaron todo lo que tenían, incluida la casa. Yun-Jin presenció esto con su hermanita de cuatro años que lloraba en sus brazos. La familia se mudó a un sótano de dos habitaciones y sin ventanas. Sus padres trabajaban todo el día y Yun-Jin se hizo cargo de su hermana. Yun-Jin le cantaba todas las noches hasta que se dormían.
Cuando tuvo diecisiete años, el reconocido sello discográfico Mightee One Entertainment visitó su escuela en busca de talento. La rechazaron como candidata a idol, pero consiguió una pasantía no remunerada en el estudio. Durante los siguientes años, creó algunos de los mayores éxitos del estudio sin recibir crédito o reconocimiento. Para llamar la atención, se dejó ver en público con un estilo extravagante y puso fragmentos de sonidos en sus canciones que repetían su nombre artístico: Magnum Opus. Los y las fans empezaron a reconocer sus canciones y así se convirtió en productora de NO SPIN, una banda juvenil sin talento que requería su toque especial.
Insatisfecha con el sonido comercial de NO SPIN, buscó darle el toque rebelde que le faltaba a la banda para despegar. Por medio de sus contactos en los concursos de talentos, dio con el sonido crudo y provocador de Ji-Woon Hak. Relanzó a NO SPIN con Ji-Woon como su más reciente incorporación. En pocas horas, su primer video se volvió una sensación viral.
Su éxito afianzó la reputación de Yun-Jin como una productora astuta. Vestida con atuendos de alta costura para atender a eventos exclusivos, la dura y miserable infancia de Yun-Jin parecía un pasado lejano. Se mudó a un penthouse y cenaba con celebridades en restaurantes de lujo con vistas deslumbrantes de Seúl.
El éxito del primer álbum rompió récords, así que el segundo álbum de NO SPIN debía ser mejor. Mientras grababan las pistas nuevas, la alarma de incendios se activó de repente. Preocupada por su seguridad, Yun-Jin se apresuró a evacuar el edificio y se adelantó al resto del personal lento. Cuando salió corriendo a la calle, descubrió que los integrantes de NO SPIN no estaban entre la multitud que tosía. Un muro de fuego rodeó el edificio para luego ser aplacado lentamente por chorros de mangueras.
Todos los integrantes de NO SPIN perecieron en el incendio, salvo uno: Ji-Woon. El álbum estaba arruinado. La banda estaba acabada. Ella sería olvidada y Ji-Woon se consumiría como instructor de aspirantes a idol. Pero Yun-Jin se rehusó a convertirse en víctima y quedarse de brazos cruzados mientras los buitres devoraban todo lo que era suyo.
Creó nuevas pistas para relanzar la carrera de Ji-Woon a espaldas de Mightee One Entertainment. Lo impulsó a usar su pena para crear canciones que exploraran los dolores de la pérdida repentina. El video musical mostraba a Ji-Woon despidiéndose de cada integrante de NO SPIN. Yun-Jin tuvo la grandiosa idea de lanzar la canción bajo el nuevo nombre artístico de Ji-Woon: el Embaucador. Encarnaría tanto el miedo como el asombro, como los legendarios espíritus dokkaebi.
La canción de Ji-Woon se convirtió en un fenómeno mundial, y los temas universales de angustia y culpa que abordaba resonaron en todas partes. Juntos, Yun-Jin y el Embaucador salieron de gira por el mundo. Lograron un éxito total en cada parada. Pero también se desató una serie de asesinatos perturbadores. Esa conexión perturbó a Yun-Jin cuando se dio cuenta de que las fechas de la gira coincidían con las de la muerte de las víctimas. Tras la pérdida de NO SPIN, Yun-Jin estaba intranquila y preocupada por proteger a su artista, así que reforzó la seguridad del Embaucador. ¿Qué tal si el asesino serial era un fanático obsesionado con el Embaucador, inspirado por sus canciones mórbidas?
Al regresar a Seúl, Yun-Jin trabajó con Ji-Woon en su nuevo material. Al entrar al estudio poco antes del amanecer, le sorprendió ver que Ji-Woon ya estaba ahí. Se veía agotado, como si hubiera trabajado toda la noche. Cuando Yun-Ji escuchó la pista que Ji-Woon grabó, se encontró con una extraña introducción con gritos y percusión. Era demasiado experimental para su gusto.
Una semana después se reportó otra muerte. El cuerpo mostraba signos de tortura y estaba dispuesto de la misma manera extravagante que los asesinatos anteriores. Esta vez tenía unas mancuernillas de diamante clavadas en los ojos. Al día siguiente, el rostro de la víctima apareció en todos los canales de televisión. En un video tomado de las redes sociales de la víctima, se le veía gritando con sorpresa cuando su novio le dio un pastel de cumpleaños con forma de corazón. A Yun-Jin se le revolvió el estómago. Esa voz. Le resultaba tan familiar. Pero nunca había conocido a la víctima.
A la mañana siguiente, el corazón de Yun-Jin se detuvo al escuchar la pista inicial del Embaucador. Los gritos en su canción coincidían con los de la víctima. ¿Acaso extrajo el audio del video de cumpleaños de la víctima? No, imposible; él grabó esa canción antes de que el asesinato se reportara. Yun-Jin miró a Ji-Woon a través del vidrio de la cabina. Él era el único sobreviviente de NO SPIN. Los demás habían muerto. Sin mencionar que los extraños asesinatos coincidían con las fechas de su gira. Los rastros de muerte parecían apuntar... a él.
Si él causó esto, no sobreviviría al escándalo. Ningún artista lo haría. La carrera de Yun-Jin, no, su vida se acabaría. Todo lo que tenía sería destruido. Una oleada de náuseas la invadió. Corrió al baño con el corazón acelerado. Miles de pensamientos ardían en su mente mientras lavaba su rostro con agua fría. Tenía que haber una explicación más sencilla. Tal vez estaba cansada por tanto trabajo. O tal vez estaba dudando de su propio éxito. Su mente estaba creando esta sospecha solo porque es más fácil creer en la tragedia que en el éxito. Todo estaba en su cabeza. Regresó al estudio de grabación, dispuesta a dejar todas sus preocupaciones atrás.
Algunos meses después, los ejecutivos de Mightee One Entertainment comenzaron a presionarla. Las regalías estaban descendiendo y culparon al Embaucador por esto, ya que reprobaban la presencia de temáticas violentas en sus canciones y los juegos de cuchillos que acompañaban sus actuaciones en vivo. Aunque Yun-Jin estaba furiosa de que usaran a su artista como chivo expiatorio, estaba de acuerdo en que el sonido de Ji-Woon era demasiado particular como para generar ganancias. Le dijo a Ji-Woon que intentó defenderlo, pero la sobrepasaron. Dada su furia inicial, Ji-Woon creyó que ella estaba de su lado. Les dieron tres meses para crear y presentarles el nuevo éxito de Mightee One.
Los meses pasaron volando y llegó el momento de que Yun-Jin se sentara junto a los ejecutivos para su presentación privada. Tenía confianza en su canción, pero en cuanto comenzó la música, supo que algo andaba mal.
Un humo espeso y maloliente invadió la habitación. Yun-Jin tosió y no podía respirar. Pero cuanto más tosía, más humo inhalaba. Su cuerpo se hundió en la silla, sus extremidades cayeron pesadas y adormecidas, y sus ojos se abrieron hasta dolerle al ver con terror como la pesadilla cobraba vida.
El Embaucador era un torbellino de sangre que cortaba, acuchillaba y despedazaba brazos y piernas. Los ejecutivos eran troceados como carne. No podían huir. Al igual que Yun-Jin, estaban paralizados. Una ira incontenible creció en su pecho. ¿Cómo pudo dudar de su instinto? El incendio. Los asesinatos durante la gira. Fue él. Siempre lo había sido. Y lo sabía desde un principio. Ahora su carrera estaba terminada, al igual que Mightee One. Todos aquellos con quienes había trabajado, sus colegas, sus amigos, morían ante sus ojos. Otra vez le arrebataban todo lo que tenía.
No, no lo podía permitir. Ji-Woon pagaría por lo que hizo. Viviría en carne propia su sufrimiento. De repente, espirales oscuros de niebla negra emergieron del suelo y se encontró... en otro lugar.
Un brillo la encegueció. La luz de un reflector la alumbró en la oscuridad. Una multitud coreó su nombre. "¡Magnum Opus! Magnum Opus!".
Sonrió, dándole la bienvenida a su oscuridad interior.