La Krasue
Base Info
- ChapterCapítulo de Sinister Grace
- Difficulty
- Speed115%4.6 m/s
Perks
Feature
Una asesina que cambia de forma, capaz de provocarles a los supervivientes un efecto que les debilita para luego asestar su ataque, Latigazo intestinal.
Sus habilidades personales (Voraz, Mirada errante y Maleficio: Obertura del mal) la ayudan a aumentar la presión durante una partida, detectar a los supervivientes heridos y engañar sobre su paradero.
Sus habilidades personales (Voraz, Mirada errante y Maleficio: Obertura del mal) la ayudan a aumentar la presión durante una partida, detectar a los supervivientes heridos y engañar sobre su paradero.
Skill
Carne incorpórea
HABILIDAD ESPECIAL: TEJIDO CORPÓREO
La Krasue puede alternar entre la forma de cuerpo y la de cabeza a su antojo.
La forma de cuerpo tiene un radio de terror de 32 metros; la forma de cabeza, de 40 metros. Esta es algo más rápida, pero no puede romper palés y no obtiene Sed de sangre.
EFECTO ESPECIAL: EXANGÜE
Acertar a un superviviente con Latigazo intestinal o una Glándula sanguijuela recarga su medidor de Exangüe. Cuando el medidor esté lleno, el superviviente sufrirá Exangüe I.Exangüe I: El medidor de Exangüe se llena automáticamente. Exangüe II: El superviviente sufre Desesperanza. Si está ileso, queda herido.
HABILIDAD ESPECIAL: LATIGAZO INTESTINAL
En forma de cabeza, pulsa el botón de ataque para golpear con tus órganos internos.
Puedes dañar a los supervivientes que sufren Exangüe con Latigazo intestinal. Latigazo intestinal llena parcialmente el medidor de Exangüe de un superviviente hasta llegar a Exangüe I.
HABILIDAD ESPECIAL: REGURGITAR
En forma de cuerpo, mantén pulsado el botón de poder para cargar Regurgitar. Cuando se cargue, toca el botón de ataque para escupir una Glándula sanguijuela. La Glándula sanguijuela llena por completo el medidor de Exangüe de un superviviente hasta llegar a Exangüe I.
OBJETO ESPECIAL: HONGO BRILLANTE
Los supervivientes pueden comer un hongo brillante para reducir el medidor de Exangüe gradualmente. El efecto finaliza al recibir un golpe.
HABILIDAD ESPECIAL: VUELO DE CABEZA
En forma de cabeza, mantén pulsado el botón de poder para moverte por el aire a toda velocidad.
La Krasue puede alternar entre la forma de cuerpo y la de cabeza a su antojo.
La forma de cuerpo tiene un radio de terror de 32 metros; la forma de cabeza, de 40 metros. Esta es algo más rápida, pero no puede romper palés y no obtiene Sed de sangre.
EFECTO ESPECIAL: EXANGÜE
Acertar a un superviviente con Latigazo intestinal o una Glándula sanguijuela recarga su medidor de Exangüe. Cuando el medidor esté lleno, el superviviente sufrirá Exangüe I.
HABILIDAD ESPECIAL: LATIGAZO INTESTINAL
En forma de cabeza, pulsa el botón de ataque para golpear con tus órganos internos.
Puedes dañar a los supervivientes que sufren Exangüe con Latigazo intestinal. Latigazo intestinal llena parcialmente el medidor de Exangüe de un superviviente hasta llegar a Exangüe I.
HABILIDAD ESPECIAL: REGURGITAR
En forma de cuerpo, mantén pulsado el botón de poder para cargar Regurgitar. Cuando se cargue, toca el botón de ataque para escupir una Glándula sanguijuela. La Glándula sanguijuela llena por completo el medidor de Exangüe de un superviviente hasta llegar a Exangüe I.
OBJETO ESPECIAL: HONGO BRILLANTE
Los supervivientes pueden comer un hongo brillante para reducir el medidor de Exangüe gradualmente. El efecto finaliza al recibir un golpe.
HABILIDAD ESPECIAL: VUELO DE CABEZA
En forma de cabeza, mantén pulsado el botón de poder para moverte por el aire a toda velocidad.
Story
Los ensayos operísticos de Burong Sukapat en Tailandia eran un mar de emociones, pero, a pesar de sus extenuantes esfuerzos, no lograba convertirse en más que una suplente. El deseo de compartir su don terminó transformándose en una obsesión por lograr la fama. Janjira, su amiga de la infancia, era su mayor apoyo, pero poco consuelo podía ofrecerle más allá de un hombro en el que llorar. Cuando Malai, otra cantante cuyo ascenso había sido meteórico, se acercó a ella, la fortuna de Burong empezó a cambiar.
Malai le ofreció a Burong una botella de cristal con un líquido claro y, en un tono bastante serio, le aconsejó que lo bebiera:
"Cada noche, otra ocupará tu cuerpo, pero tendrás éxito sobre el escenario, como yo".
A Burong le hizo gracia aquel extraño juego, pero necesitaba creer en él más que nada en el mundo. Agarró la botella y bebió hasta la última gota.
En las semanas siguientes, la piel de Burong se volvió más suave y encontró en su voz una profundidad que desconocía. En su siguiente audición, el director quedó embelesado por ese canto que resonaba por todo el teatro. Al terminar la canción, mientras daba las gracias al director, Burong manchó un pañuelo de sangre al toser, pero lo guardó en el bolsillo y prefirió ignorarlo. No sabía qué le estaba pasando, pero funcionaba; no podía parar ahora.
Esa noche, mientras dormía, un calor incómodo se deslizaba por su cuerpo. Se incorporó de golpe, tanteando a ciegas en busca de una lámpara que no estaba allí. Yacía en un corral que no reconocía, empapada en sangre. A su lado, un gallinero masacrado, con plumas y vísceras tiñendo la tierra.
Regresó a casa tambaleándose antes de que la ciudad amaneciera. Se dio una ducha abrasadora y escupió sangre. Le daba pavor pensar que aquella no hubiera sido su primera cacería. Entre sollozos, se palpó el abdomen en busca de algo oculto en su interior.
Llamó a Janjira, pero no logró reunir el valor para contarle aquella verdad tan espantosa y le dijo que llevaba varias noches sonámbula y necesitaba a alguien que la llevara de vuelta a la cama. Janjira aceptó ayudarla.
La siguiente mañana, Burong despertó con la mano de Janjira sobre su mejilla, pero, al alzar la vista, lanzó un grito ahogado. La mano amputada de Janjira se cayó de la cama y chocó contra su cadáver destripado.
Permaneció sentada durante horas junto a los restos de su amiga en un estado de estupefacción. Janjira estaba muerta. ¿Cómo era posible?
Cuando ya no pudo soportar más el hedor de la sangre, cogió los productos de limpieza. Al caer la noche, una mancha bastante profunda seguía en la alfombra.
Caminó por las calles hasta llegar a la casa de Malai. Esta abrió la puerta y, al ver los ojos de Burong, se justificó de inmediato. Aseguró no haber hecho nada malo; tenía una maldición, y la única manera de librarse de ella era pasársela a otra persona. Creía que Burong anhelaba tanto la fama que sería capaz de tolerar el tormento para lograr lo que siempre había querido.
Burong empezó a sentir rabia. Cayó al suelo mientras un calor furioso invadía su cuerpo. Malai la observó horrorizada mientras Burong hundía las uñas en su propia piel, intentando arrancarse esa ardiente agonía. De su cuello caían trozos de carne mientras sus entrañas se retorcían. Su cabeza se separó del cuerpo, arrastrando tras de sí una larga ristra de órganos, como un pez que convulsiona fuera del agua.
Un hambre abrasadora se apoderó de ella mientras su cabeza decapitada se elevaba en el aire. Se abalanzó sobre Malai y la devoró con ferocidad hasta que no quedó más que sangre, cabello y huesos. Burong despertó ante el desastre, incapaz de derramar ni una sola lágrima.
Regresó a casa y se perdió en sus pensamientos hasta que volvió a hacerse de día.
Sonó el teléfono.
La voz del director se abrió paso entre la neblina que envolvía su mente. Le ofreció el papel principal. Burong se dejó caer en la cama y lloró, no de tristeza, sino de alivio y euforia.
Por las noches, en el escenario de Bangkok, brillaba con fuerza. En la oscuridad, alimentaba a la criatura que llevaba dentro, y juntas sobrevivían en un mundo hambriento de melodías. Pero la criatura siempre quería más, y una noche se le presentó la promesa de carne colgada de ganchos, goteando sangre tentadora.
Y entonces la envolvió la niebla...