La Onryō
Base Info
- ChapterCapítulo de Sadako Rising
- Difficulty
- Speed115%4.6 m/s
Perks
Feature
La Onryō es un fantasma vengativo, imbuido con el poder del nensha o fotografía psíquica, capaz de recorrer el reino de forma silenciosa e invisible, y de manifestarse cuando está lista para atacar.
Sus habilidades personales, Gancho flagelante: Oleada de ira, Salmuera y Tormenta vil le permiten revelar a los supervivientes ocultos, vigilar los generadores y entorpecer el progreso de las reparaciones.
Sus habilidades personales, Gancho flagelante: Oleada de ira, Salmuera y Tormenta vil le permiten revelar a los supervivientes ocultos, vigilar los generadores y entorpecer el progreso de las reparaciones.
Skill
Inundación de terror
Valiéndose de una misteriosa cinta de vídeo, Sadako extiende su maldición a los inconscientes que la vean, provocando una muerte ineludible.
HABILIDAD ESPECIAL: MANIFESTACIÓN
Antes de manifestarse, la Onryō obtiene el efecto de estado Indetectable y se vuelve invisible para los supervivientes, pero será volverá visible de forma intermitente si está en un radio de 24 metros de ellos. La Onryō tiene que manifestarse para poder atacar a los supervivientes. Mantén pulsado el botón de poder para manifestarte en tu ubicación actual. Brevemente tras manifestarse, los supervivientes seguirán viendo a la Onryō de forma intermitente si está en un radio de 24 metros. Después será completamente visible en un radio de 24 metros si se está manifestando. La Onryō puede dejar de manifestarse manteniendo pulsado el botón de poder.
HABILIDAD ESPECIAL: PROYECCIÓN
La Onryō también puede asumir una forma material si se proyecta en un televisor. Pulsa el botón de la habilidad cuando mires a un televisor encendido para proyectarte en él, lo que apagará el aparato.
SÍNTOMA DE SUPERVIVIENTE: CONDENA
Los supervivientes pueden apagar los televisores temporalmente con la acción Recuperar cinta. En el televisor más lejano desde su posición, los supervivientes pueden difundir el mensaje de la Onryō introduciendo la cinta. Esto reduce su progreso de Condena, además de apagar el televisor.
Cuando la Onryō se proyecta y el indicador de poder esté lleno, cualquier superviviente cerca de un televisor encendido obtendrá progreso de Condena.
Colgar a un superviviente afectado por Condena bloquea 2 de sus acumulaciones, lo impide eliminarlas durante el resto de la partida.
Podrás matar a un superviviente revelado con Instinto asesino que sufra Condena al completo cuando esté derribado.
HABILIDAD ESPECIAL: MANIFESTACIÓN
Antes de manifestarse, la Onryō obtiene el efecto de estado Indetectable y se vuelve invisible para los supervivientes, pero será volverá visible de forma intermitente si está en un radio de 24 metros de ellos. La Onryō tiene que manifestarse para poder atacar a los supervivientes. Mantén pulsado el botón de poder para manifestarte en tu ubicación actual. Brevemente tras manifestarse, los supervivientes seguirán viendo a la Onryō de forma intermitente si está en un radio de 24 metros. Después será completamente visible en un radio de 24 metros si se está manifestando. La Onryō puede dejar de manifestarse manteniendo pulsado el botón de poder.
HABILIDAD ESPECIAL: PROYECCIÓN
La Onryō también puede asumir una forma material si se proyecta en un televisor. Pulsa el botón de la habilidad cuando mires a un televisor encendido para proyectarte en él, lo que apagará el aparato.
SÍNTOMA DE SUPERVIVIENTE: CONDENA
Los supervivientes pueden apagar los televisores temporalmente con la acción Recuperar cinta. En el televisor más lejano desde su posición, los supervivientes pueden difundir el mensaje de la Onryō introduciendo la cinta. Esto reduce su progreso de Condena, además de apagar el televisor.
Cuando la Onryō se proyecta y el indicador de poder esté lleno, cualquier superviviente cerca de un televisor encendido obtendrá progreso de Condena.
Colgar a un superviviente afectado por Condena bloquea 2 de sus acumulaciones, lo impide eliminarlas durante el resto de la partida.
Podrás matar a un superviviente revelado con Instinto asesino que sufra Condena al completo cuando esté derribado.
Story
Sadako Yamamura es una onryō poderosa y despiadada que había sido la hija de una médium muy famosa de Izu Ōshima, Japón.
Su madre dejó muchas dudas en el aire. En su pueblo natal, a los marineros no les gustaba que su madre se pasase días enteros en la playa, mirando fijamente las olas. Algunos decían: "Si sigues jugando en el agua, el monstruo vendrá a por ti".
Sadako nació nueve meses después. De pequeña, era prácticamente imposible controlar sus poderes y la ira la dominaba. Esto quedó patente cuando fue incapaz de controlar su ira durante una demostración pública de los poderes de su madre. Cuando un periodista acusó a su madre de ser una timadora, los poderes de Sadako emergieron y el periodista cayó desplomado al suelo, muerto.
Después de aquel momento, las cosas fueron a peor. Su madre falleció, y poco después, Sadako fue conducida a un pozo viejo y ruinoso. Cuando se acercó al borde, una sombra alargada se abalanzó sobre ella. Al darse la vuelta, sintió un dolor repentino golpeándole en la cabeza, abriéndosela. La vista empezó a fallarle y perdió el conocimiento poco a poco. Sintió cómo dos manos la empujaban hacia el interior del pozo.
Cuando cayó hacia el fondo, el dolor en su cabeza era prácticamente insoportable. Se escuchó un chirrido desde arriba y la oscuridad se apoderó del pozo. La luz desapareció, como si se hubiera producido un eclipse en mitad del día.
Sentía un dolor espantoso por todo el cuerpo. Cuando miró hacia arriba, vio la única salida posible, así que clavó las uñas en el suelo embarrado y empezó a reptar lentamente por la piedra. Intentaba agarrar las piedras para subir, pero apenas tenía fuerzas. Cada vez que subía unos pocos centímetros, los dedos le resbalaban por la húmeda pared y terminaba cayendo otra vez. Los dedos le sangraban profusamente y la áspera piedra le destrozó las uñas y la carne de debajo. Y, a pesar de todo, lo intentó una y otra vez.
Pasaron décadas y aquel lugar se convirtió en un complejo turístico. Encima del pozo se había construido una cabaña de madera. Cuando alguien decidió hospedarse allí, Sadako aprovechó la oportunidad para vengarse: reunió todo su poder del nensha o fotografía psíquica, y proyectó una horrible maldición en una cinta de vídeo que mataba a quien la viera siete días después.
Su ira se comparaba a las olas de un mar furioso, violento y despiadado. Mientras se sumergía en una ira inmensurable, una niebla negra se arremolinaba bajo sus pies. El sonido de las olas chocando resonaba en el viejo pozo de piedra.
De repente, una ola destrozó las paredes de la cabaña, convirtiendo los troncos en una corriente de lodo y suciedad que inundó el pozo y se tragó a Sadako.
Cuando abrió los ojos, se vio en una playa abandonada. Tenía frente a ella un enorme océano tempestuoso, y una niebla negra y espesa acariciaba la superficie del agua.
Sadako caminó hacia una ola y desapareció lentamente en aquella niebla opaca.
Su madre dejó muchas dudas en el aire. En su pueblo natal, a los marineros no les gustaba que su madre se pasase días enteros en la playa, mirando fijamente las olas. Algunos decían: "Si sigues jugando en el agua, el monstruo vendrá a por ti".
Sadako nació nueve meses después. De pequeña, era prácticamente imposible controlar sus poderes y la ira la dominaba. Esto quedó patente cuando fue incapaz de controlar su ira durante una demostración pública de los poderes de su madre. Cuando un periodista acusó a su madre de ser una timadora, los poderes de Sadako emergieron y el periodista cayó desplomado al suelo, muerto.
Después de aquel momento, las cosas fueron a peor. Su madre falleció, y poco después, Sadako fue conducida a un pozo viejo y ruinoso. Cuando se acercó al borde, una sombra alargada se abalanzó sobre ella. Al darse la vuelta, sintió un dolor repentino golpeándole en la cabeza, abriéndosela. La vista empezó a fallarle y perdió el conocimiento poco a poco. Sintió cómo dos manos la empujaban hacia el interior del pozo.
Cuando cayó hacia el fondo, el dolor en su cabeza era prácticamente insoportable. Se escuchó un chirrido desde arriba y la oscuridad se apoderó del pozo. La luz desapareció, como si se hubiera producido un eclipse en mitad del día.
Sentía un dolor espantoso por todo el cuerpo. Cuando miró hacia arriba, vio la única salida posible, así que clavó las uñas en el suelo embarrado y empezó a reptar lentamente por la piedra. Intentaba agarrar las piedras para subir, pero apenas tenía fuerzas. Cada vez que subía unos pocos centímetros, los dedos le resbalaban por la húmeda pared y terminaba cayendo otra vez. Los dedos le sangraban profusamente y la áspera piedra le destrozó las uñas y la carne de debajo. Y, a pesar de todo, lo intentó una y otra vez.
Pasaron décadas y aquel lugar se convirtió en un complejo turístico. Encima del pozo se había construido una cabaña de madera. Cuando alguien decidió hospedarse allí, Sadako aprovechó la oportunidad para vengarse: reunió todo su poder del nensha o fotografía psíquica, y proyectó una horrible maldición en una cinta de vídeo que mataba a quien la viera siete días después.
Su ira se comparaba a las olas de un mar furioso, violento y despiadado. Mientras se sumergía en una ira inmensurable, una niebla negra se arremolinaba bajo sus pies. El sonido de las olas chocando resonaba en el viejo pozo de piedra.
De repente, una ola destrozó las paredes de la cabaña, convirtiendo los troncos en una corriente de lodo y suciedad que inundó el pozo y se tragó a Sadako.
Cuando abrió los ojos, se vio en una playa abandonada. Tenía frente a ella un enorme océano tempestuoso, y una niebla negra y espesa acariciaba la superficie del agua.
Sadako caminó hacia una ola y desapareció lentamente en aquella niebla opaca.